Mostrando entradas con la etiqueta Zana Kovacevic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Zana Kovacevic. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de enero de 2011

Thread, Crucio {1}

{ Primer Viernes de Octubre # 23:49 hrs. # 4ºC en el Exterior # Niebla }


Los cortos, pero firmes, pasos de la morena eran el único ruido que podía escucharse entre el frío silencio del castillo. No se molestó, en ningún momento, en tratar de insonorizar sus pisadas ¿para qué?, era una completa estupidez y más, teniendo en cuenta que le importaba lo más mínimo que la descubriesen o no. Como si alguna vez hubiese acatado una norma. Era viernes, pero aún así todos los alumnos se encontraban ya en sus respectivas salas comunes, al menos todos los que se encontraban tras las paredes de Hogwarts. El reloj apenas marcaba las doce menos cuarto cuando abandonó la sala común de Slytherin para dirigirse a los exteriores del castillo.

Tenía absolutamente toda la noche por delante, varias horas en las que podría practicar cualquier tipo de arte oscura sin que ningún mocoso se metiese de por medio y, de paso, sin que ningún prefecto descontase considerablemente puntuación a su casa. Pues, a pesar de ser bastante independiente, por no decir que era una joven completamente independiente de los demás, deseaba que la casa de la que tan orgullosa estaba ganase la copa ese curso, su último curso en Hogwarts, que, por cierto, ya era hora de salir de ese castillo el cual no le servía para nada, pues hacía tiempo que las enseñanzas allí impartidas se habían quedado cortas, o bien porque Zana ya lo sabía, o bien porque no le importaba en lo más mínimo ni le serviría en su futuro como mortifaga. Si por ella fuese, ese año no habría asistido a Hogwarts. Sin más pérdidas de tiempo, abrió la puerta que daba a los terrenos y la cerró de nuevo tras ella una vez la cruzó.

Caminó bajo la luz de la luna sin más iluminación que la de esta misma, tampoco necesitaba más, conocía el recorrido mejor que la palma de su mano, podría llegar a los límites con el Bosque Prohibido sin abrir tan siquiera los ojos. Se arrepintió de no haber cogido una de sus capas, el frío del mes de octubre no era, ni mucho menos, agradable ni aceptable, pero regresar a por un trozo de tela no llegó a ser una opción, sino una pérdida de tiempo adicional con la que no había contado, y por ello, la desechó tan pronto como apareció en su cabeza. No tardó en llegar al lugar deseado y mucho menos en adentrarse en el bosque. Varita en mano, dedicó unos minutos a pensar por donde comenzar, y fue más fácil de lo que esperaba. En cuestión de segundos se encontraba apuntando al frente, donde había escuchado unos pasos.

---------------

Muchos eran, por no decir todos, los que la odiaban y pocos, tan pocos que podían contarse tan solo con los dedos de una mano, los que no mostraban ese sentimiento hacia la castaña. No le importaba, nada le importaba en realidad dentro de ese maldito colegio el cual esperaba abandonar pronto para poder servir con total libertad al bando por el cual daría la vida en cualquier momento, sin pensárselo tan siquiera dos veces. En realidad, no sabía exactamente cuál había sido el momento en el que había decidido entregarse tan completamente a el bando oscuro, al bando que tiempo atrás había liderado Lord Voldemort. Tsé. No se podía comparar. Ella jamás habría servido a semejante ser, por cuyas venas ni tan siquiera corría sangre pura. En cambio, nunca había dudado a la hora de alistarse como neo-mortífaga. Sin duda, todo sería diferente en esta ocasión.

Sin duda, todo sería diferente en esta ocasión. No habría errores, no se dejarían engañar por un imbécil con una cicatriz que le cruzaba la frente. Nadie podría evitar lo que estaba por suceder, tan solo el tiempo podía dar y quitar la paz que reinaba en el mundo mágico, al menos en parte, pues las desapariciones, habían comenzado de nuevo. Y no pasaría mucho tiempo hasta que los primeros alumnos comenzasen a desaparecer, al igual que ciertos miembros del ministerio que llevaban semanas en el punto de mira. Sería divertido.

Mientras que la mente de la slytherin divagaba, la figura que le había hecho alzar la varita de forma instintiva se acercaba, no había logrado observarla lo suficiente como para distinguir su rostro y tampoco habría podido, pues se había ocultado entre las sombras. – Oh vamos, de haber querido ya me habrías matado, no vengas con misterios ahora. – Habló sin más, dejando que su mano derecha, con la cual sostenía su varita, cayese hasta posarse sobre su cintura.


----------------

La mirada de la morena se posó sobre el cuerpo de la joven cuando esta avanzó unos pasos hacia ella. La conocía, claro que la conocía. Jakelyn Hyke. Slytherin, de su mismo curso, pero lo más importante. Neo-mortífaga. Había coincidido con ella varias veces fuera del castillo, concretamente en las reuniones que, los padres de ambas junto con el padre de Matthew Callahan, mantenían en algún rincón de La Casa de los Gritos. No eran amigas, más bien simples conocidas. Que compartiesen unos ideales y una misma forma de ver enfrentarse a los hechos no implicaba, ni mucho menos, que Zana sintiese la necesidad de forjar una amistad. Claro que, ni con ella, ni con nadie. Era demasiado suya como para sentir algún tipo de lazo con otros. Realmente era complicado llegar a conocerla lo suficiente como para que pudiese considerar a alguien amigo, claro que, lo complicado está en que ella misma de deje conocer.

Tienes razón, un crucio habría sido más divertido. Perdona mi descuido.- Respondió, dejando entrever en su tono un deje de ironía mezclada con cierta burla. Mas tuvo que darle la razón ante sus siguientes palabras. – Claro que es más placentero, y más divertido también. – contestó reviviendo en su mente la cara del último muggle que había caído muerto tras haber sido asesinado por ella. – Aunque, realmente, lo más placentero son las suplicas y el inútil pensamiento de poder sobrevivir. – Añadió, más para si misma que para su compañera de casa.

-Simplemente pretendía pasar la noche haciendo algo…- comenzó a hablar, buscando la palabra adecuada a lo que ella quería responder.- ¿útil?.- añadió finalmente, guardando su varita en el bolsillo trasero de sus pantalones vaqueros. Odiaba el uniforme del colegio, y por ese mismo motivo se lo cambiaba por cualquier otra cosa en cuanto le era posible. Incluso, al punto de asistir a las clases, si es que se dignaba a hacer acto de presencia, con cualquier otra prenda que no fuese esa estúpida falda hecha por y para jóvenes virginales que, de esto último, tenían bien poco. Sencillamente no iba con ella, y si a alguien no le gustaba, bien podía mirar hacia cualquier otra parte, que ella ya habría hecho eso mismo mucho antes.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Relaciones, Zana Kovacevic



Nombre Completo ● Snjezana Vesna Kovacevic.
Apodos ● Zana.
Edad ● 18 Años.
Nacionalidad ● Bosnia.
Sangre ● Pura.
Varita ● ???
Patronus ● Ashwinder ;; La ashwinder nace cuando se deja arder un fuego mágico demasiado tiempo sin controlarlo. Son serpientes delgadas, de color verde pálido y con ojos de un rojo resplandeciente; surgen de las brasas de un hogar sin vigilar y se alejan deslizándose hacia las sobras de la morada en la que se encuentran; dejan tras de sí un rastro de cenizas.
La ashwinder vive solamente una hora. Durante ese plazo busca un lugar oscuro y cerrado donde poner sus huevos, y después de desintegra en forma de polvo. Los huevos de la ashwinder son de color rojo brillante e irradian un calor intenso. Prende fuego a la casa en cuestión de minutos a menos que se los encuentre y congele con un encantamiento adecuado. Cualquier mago que se dé cuenta de que una o más ashwinders están sueltas por la casa debe seguir su rastro inmediatamente y localizar el nido de huevos de cada una de ellas. Una vez congelados, los huevos tienen propiedades muy valiosas como ingredientes de pociones amorosas y pueden ingerirse como remedio para accesos de fiebre.

Boggart ● Verse a si misma desprovista de magia.




Describir a Zana no es fácil, para nada fácil, aunque, si quisiésemos definirla en tan solo una palabra, esta sería; bipolar. Puede ser la luna y el sol, el blanco y el negro, la noche y el día, cara y cruz. Claro que, en cualquier caso y/o situación, sea cual sea su estado en ese momento, mantiene una misma esencia, la cual no cambia por mucho que pueda hacerlo su propia personalidad.

Ante todo y sobre todo es una joven que ya ha elegido a quién seguir, a quien apoyar hasta su último aliento. Sin duda, este es el lado oscuro, la nueva generación que luchará por conseguir lo que Lord Voldemort no pudo. Detesta a los muggles, jamás se relacionaría con uno por más que pudiese necesitarlo. Antes moriría a tener que compartir dos palabras con una persona carente de magia. Y esto es algo que nunca cambiará, siempre permanecerá estable en ella, a pesar de que la slytherin sea personalmente inestable.

Por un lado puede ser la luna, el negro, la cruz y la noche.

Sádica. Es jodidamente cruel con todos aquellos a los que considera inferiores a ella o, en general, al mundo mágico, es decir, a la mayoría, pues ni tan siquiera tolera a aquellos por cuyas venas corre sangre muggle, por muchas generaciones que hayan pasado desde entonces. Tampoco tolera a aquellas familias cuya sangre es cien por cien pura, pero que mantienen estrechas relaciones con muggles, e incluso mestizos. A fin de cuentas son contadas las personas son a las que realmente respeta y acepta. En cuanto a los demás, le encanta causarles dolor hasta enloquecer. No por nada una de sus principales diversiones es lanzarles crucios a todos aquellos que no considera dignos poseedores de la magia.

Peligrosa, por supuesto. Nunca le temblará antes de pronunciar un Avada Kedavra, todo lo contrario, disfruta acabando con las vidas tanto de muggles como de sangres sucia, no sin antes haberlos torturado, obviamente. Definitivamente no es una persona a la cual querrías tener enfrente, a no ser que gozases de su plena confianza o, de al menos, un mínimo de respeto. Lo que quiere, lo tiene, bien sean objetos o personas, sin importar los métodos que tenga que utilizar para conseguirlo. Podría decirse que no quiere a nadie más que a ella misma. No conoce el amor, esa palabra simplemente no está en su diccionario particular. Claro que, tampoco lo ha recibido nunca por parte de sus padres, quienes desde que nació la educaron para ser lo que hoy en día es. Mas esto no significa que no pueda sentir algo similar al cariño por sus progenitores y allegados.

Por otro lado puede ser el sol, el blanco, la cara y el día.

Calmada. Indiferente. Son dos palabras que pueden definirla cuando es ella misma la que maneja sus acciones, palabras y pensamientos. Esto no implica que su odio hacia los muggles sea inexistente, para nada. Simplemente hace caso omiso a su existencia. Para ella, no existen, más claro agua. Son estos momentos en los que realmente sonríe o se divierte sin tener que torturar a cualquier desconocido. Al fin y al cabo tiene dieciocho años.

{En Construcción}



● Fiel a sus ideales, pero aún así considera que Lord Voldemort no ha sido más que un imbécil al cual jamás hubiese servido.
● Pocos son los que saben que padece casi constantemente trastornos de personalidad, conocidos como bipolaridad.
● Su bipolaridad tan solo consigue, principalmente, llevar sus pensamientos y/o sentimientos al extremo.
● Desde su cuarto año en Hogwarts, es golpeadora de su casa.
● Procedente de Sarajevo, la capital y a su vez ciudad más poblada, de Bosnia & Herzegovina. Por ende, es capaz de hablar a la perfección tanto el bosnio, su lengua natal, como el inglés. Además, es capaz de defenderse en las otras dos lenguas oficiales del país; Serbio y croata.
● Toca el piano, algo que absolutamente nadie sabe, incluso aprendió a tocarlo de forma autodidacta. Le relaja y le aleja de la realidad en la que vive.
● Tanto sus padres como sus abuelos son, y fueron, mortífagos bajo las ordenes de Lord Voldemort. Puede que esta sea una razón por la cual ella siga el mismo camino, no porque se vea obligada, pues es lo que desea, sino porque no ha conocido otra forma de vida a la recibida, tampoco ha vivido bajo los ideales del bando contrario como para desear defenderlos o sentirlos como suyos.
● Sexo, alcohol & drogas son sin duda una buena combinación para la castaña.