sábado, 25 de diciembre de 2010

Relaciones, Zana Kovacevic



Nombre Completo ● Snjezana Vesna Kovacevic.
Apodos ● Zana.
Edad ● 18 Años.
Nacionalidad ● Bosnia.
Sangre ● Pura.
Varita ● ???
Patronus ● Ashwinder ;; La ashwinder nace cuando se deja arder un fuego mágico demasiado tiempo sin controlarlo. Son serpientes delgadas, de color verde pálido y con ojos de un rojo resplandeciente; surgen de las brasas de un hogar sin vigilar y se alejan deslizándose hacia las sobras de la morada en la que se encuentran; dejan tras de sí un rastro de cenizas.
La ashwinder vive solamente una hora. Durante ese plazo busca un lugar oscuro y cerrado donde poner sus huevos, y después de desintegra en forma de polvo. Los huevos de la ashwinder son de color rojo brillante e irradian un calor intenso. Prende fuego a la casa en cuestión de minutos a menos que se los encuentre y congele con un encantamiento adecuado. Cualquier mago que se dé cuenta de que una o más ashwinders están sueltas por la casa debe seguir su rastro inmediatamente y localizar el nido de huevos de cada una de ellas. Una vez congelados, los huevos tienen propiedades muy valiosas como ingredientes de pociones amorosas y pueden ingerirse como remedio para accesos de fiebre.

Boggart ● Verse a si misma desprovista de magia.




Describir a Zana no es fácil, para nada fácil, aunque, si quisiésemos definirla en tan solo una palabra, esta sería; bipolar. Puede ser la luna y el sol, el blanco y el negro, la noche y el día, cara y cruz. Claro que, en cualquier caso y/o situación, sea cual sea su estado en ese momento, mantiene una misma esencia, la cual no cambia por mucho que pueda hacerlo su propia personalidad.

Ante todo y sobre todo es una joven que ya ha elegido a quién seguir, a quien apoyar hasta su último aliento. Sin duda, este es el lado oscuro, la nueva generación que luchará por conseguir lo que Lord Voldemort no pudo. Detesta a los muggles, jamás se relacionaría con uno por más que pudiese necesitarlo. Antes moriría a tener que compartir dos palabras con una persona carente de magia. Y esto es algo que nunca cambiará, siempre permanecerá estable en ella, a pesar de que la slytherin sea personalmente inestable.

Por un lado puede ser la luna, el negro, la cruz y la noche.

Sádica. Es jodidamente cruel con todos aquellos a los que considera inferiores a ella o, en general, al mundo mágico, es decir, a la mayoría, pues ni tan siquiera tolera a aquellos por cuyas venas corre sangre muggle, por muchas generaciones que hayan pasado desde entonces. Tampoco tolera a aquellas familias cuya sangre es cien por cien pura, pero que mantienen estrechas relaciones con muggles, e incluso mestizos. A fin de cuentas son contadas las personas son a las que realmente respeta y acepta. En cuanto a los demás, le encanta causarles dolor hasta enloquecer. No por nada una de sus principales diversiones es lanzarles crucios a todos aquellos que no considera dignos poseedores de la magia.

Peligrosa, por supuesto. Nunca le temblará antes de pronunciar un Avada Kedavra, todo lo contrario, disfruta acabando con las vidas tanto de muggles como de sangres sucia, no sin antes haberlos torturado, obviamente. Definitivamente no es una persona a la cual querrías tener enfrente, a no ser que gozases de su plena confianza o, de al menos, un mínimo de respeto. Lo que quiere, lo tiene, bien sean objetos o personas, sin importar los métodos que tenga que utilizar para conseguirlo. Podría decirse que no quiere a nadie más que a ella misma. No conoce el amor, esa palabra simplemente no está en su diccionario particular. Claro que, tampoco lo ha recibido nunca por parte de sus padres, quienes desde que nació la educaron para ser lo que hoy en día es. Mas esto no significa que no pueda sentir algo similar al cariño por sus progenitores y allegados.

Por otro lado puede ser el sol, el blanco, la cara y el día.

Calmada. Indiferente. Son dos palabras que pueden definirla cuando es ella misma la que maneja sus acciones, palabras y pensamientos. Esto no implica que su odio hacia los muggles sea inexistente, para nada. Simplemente hace caso omiso a su existencia. Para ella, no existen, más claro agua. Son estos momentos en los que realmente sonríe o se divierte sin tener que torturar a cualquier desconocido. Al fin y al cabo tiene dieciocho años.

{En Construcción}



● Fiel a sus ideales, pero aún así considera que Lord Voldemort no ha sido más que un imbécil al cual jamás hubiese servido.
● Pocos son los que saben que padece casi constantemente trastornos de personalidad, conocidos como bipolaridad.
● Su bipolaridad tan solo consigue, principalmente, llevar sus pensamientos y/o sentimientos al extremo.
● Desde su cuarto año en Hogwarts, es golpeadora de su casa.
● Procedente de Sarajevo, la capital y a su vez ciudad más poblada, de Bosnia & Herzegovina. Por ende, es capaz de hablar a la perfección tanto el bosnio, su lengua natal, como el inglés. Además, es capaz de defenderse en las otras dos lenguas oficiales del país; Serbio y croata.
● Toca el piano, algo que absolutamente nadie sabe, incluso aprendió a tocarlo de forma autodidacta. Le relaja y le aleja de la realidad en la que vive.
● Tanto sus padres como sus abuelos son, y fueron, mortífagos bajo las ordenes de Lord Voldemort. Puede que esta sea una razón por la cual ella siga el mismo camino, no porque se vea obligada, pues es lo que desea, sino porque no ha conocido otra forma de vida a la recibida, tampoco ha vivido bajo los ideales del bando contrario como para desear defenderlos o sentirlos como suyos.
● Sexo, alcohol & drogas son sin duda una buena combinación para la castaña.

Pergamino, Eirik Kvikne



Nombre Completo : Jens Eirik Ulf Kvikne Myhrse
Apodos : Jen, Jensy, Ei, Rik.
Lugar de Nacimiento : Oslo , Noruega.
Fecha de Nacimiento & Edad : 3 de Enero, 18 años.
Casa en Hogwarts : Ravenclaw.




Distante y frío, así es Eirik con todas aquellas personas que no conoce, le cuesta abrirse a los demás, a pesar de que dejó la timidez guardada por algún lugar de su cuarto, años atrás. Simplemente no le gusta que todo el mundo sepa cómo se siente en cada momento, o lo que quiere, le hace sentirse débil y vulnerable y eso es algo que no le gusta nada. La verdad, cuesta llegar a conocerle por completo, son pocas las personas que lo consiguen y muchas las que piensan que tiene un caparazón impenetrable. Él lo sabe, pero no es algo que le importe, sabe bien quien puede llegar a ganarse su confianza antes de dirigirle la palabra, y con eso le es suficiente, ¿para qué molestarse en conocer a alguien al que en poco tiempo querrías matar? Eso se llama perder el tiempo, simple.

A pesar de esto, si le conoces, podrás comprobar que es completamente diferente a lo que muestra. Divertido y quizás, solo quizás, un poco loco. No le importa lo que piensen o digan de él, es como es y a quien no le guste que no mire, no va a cambiar por un grupo de personas que lo único que buscan es cambiar el mundo con su palabrería sin fundamentos. Te puede gustar, o no, pero si eres de ese tipo de personas, abstente, como dicen por ahí, más vale prevenir, que curar.

Liberal. Sobre todo es una persona liberal. Nunca ha tenido una relación seria, ¿de qué serviría? Eso no es ni mucho menos divertido. Tampoco es que se considere una persona que viva por y para el sexo, por supuesto que no, pero tampoco va a dejar dicho placer de lado, al fin y al cabo, es una de las necesidades primarias, y más antiguas, del hombre, ¿por qué evitarlo y mirar a otro lado? Tan solo han sido dos las mujeres que han llegado a traspasar la barrera que protege su corazón. Para él, lo son TODO y sin ellas pocas cosas tendrían sentido. Las únicas que le conocen por completo y las únicas en las que confía plenamente. Pueden salir una tarde al cine, como compartir una noche horas después sin que eso afecte a su amistad. Son amigos al mismo tiempo que amantes, lo que les une mucho, aunque muchos no entiendan esta extraña y peculiar relación.





✖ ✖ ✖ Le apasiona el mundo del motor. Posee dos coches de lujo que guarda en su casa de Oslo, además de un Ford A 1930, que heredó de su abuelo tras la muerte de este, a pesar de su antigüedad, no puede evitar admirar la ingeniería de esa década.
✖ ✖ ✖ Al cumplir los 16 años se mudó a Londres, donde actualmente reside con sus abuelos -durante las vacaciones-
✖ ✖ ✖ No le gusta, para nada, la música clásica, por ende, tampoco ninguno de los instrumentos que forman parte de la orquesta. Aún así, tiene un contrafagot, pues sus padres le obligaron a tomar clases cuando apenas tenía 7 años.
✖ ✖ ✖ Queen, es, sin duda alguna, el grupo muggle que más llama su atención.
✖ ✖ ✖ Prácticamente toda su familia perteneció a Slytherin, salvo su madre y algún pariente por parte materna. Fue una sorpresa para él ser elegido para Ravenclaw.
✖ ✖ ✖ Es hijo único, aunque siempre quiso tener un hermano, sus padres nunca le dieron uno. A pesar de esto no es excesivamente caprichoso, como dice él, tan solo lo suficiente, y lo sería aun teniendo cinco hermanos con los que compartir.
✖ ✖ ✖ No se lleva demasiado bien con su padre, pues este le culpa, indirectamente, de la muerte de su abuelo, a pesar de que estaba en otro país cuando falleció.
✖ ✖ ✖ Odia el pescado y es alérgico a la fructosa y al sorbitol.
✖ ✖ ✖ Todos los veranos, entre los 12 y los 16 años, viajaba a Francia, donde practicaba el idioma. También habla inglés, además de noruego, su idioma natal.
✖ ✖ ✖ Siempre lleva puesta una pulsera que le regaló Sidney Straham, no sabe porque, pero adora a esa niña y por nada del mundo dejaría que le hiciesen daño.

Pergamino, Goran Virtanen.



La personalidad de Göran podría definirse como “normal”. Es como cualquier otro chico de su edad, y de su casa. Es una persona fría y distante, sobre todo con la gente que no conoce. Solamente con sus verdaderos amigos sale a la luz esa faceta divertida que, aunque nadie lo crea, le caracteriza, o al menos le caracterizaba hasta tuvo que dejar su ciudad natal para irse a vivir con la nueva mujer de su padre y su hija a una nuevo país. Este hecho marcó su vida, y cambió radicalmente su forma de ser. Antes, era alegre y amigable, la alegría de la casa y el orgullo de la familia, pero ahora, ahora es todo lo contrario. Se siente apartado de su familia, como si fuese un extraño para ellos, sabe que le ocultan cosas, y aunque lo intenta, nunca llega a descubrir ninguna. Por lo que con el paso de los años el castaño, ha creado un caparazón. Para todo el mundo él es ese slytherin que no ve más allá de sus narices cuyas pocas fijaciones en la vida son su futuro en el lado oscuro y las piernas del sector femenino, aunque algo solitario, además de un adolescente esquivo y extraño, gracias a este “caparazón” ha logrado que nadie sepa de sus verdaderos sentimientos, como por ejemplo, el dolor de vivir sentimentalmente apartado de tu familia.

En cuanto a la amistad se refiere, puede decirse que Göran es un buen amigo, daría todo por ellos, incluso su vida. Nunca dejaría que les hiciesen daño y mucho menos si él puede evitarlo. Y aunque en un principio le cuesta confiar en la gente, una vez lo hace es una de las personas más sinceras con las que te puedas encontrar. Por ello, solamente sus amigos saben como es en realidad.
Lo que nadie sabe, y cuando digo nadie, es nadie, es la extraña fijación que siente por su hermanastra, desde el primer día que la vio no ha podido dejar de pensar en ella, en ese momento su padre si se dio cuenta de algo, pero jamás de lo que sucedía en realidad, y por eso les separó, enviando a la pequeña de la familia a Beauxbatons en lugar de a Hogwarts.




● Detesta todo aquello que tenga que ver con algún instrumento, aun así todavía guarda en su cuarto el violín que había pertenecido a su madre.
● Hablando de estudios su materia predilecta es DCLAO y nunca ha asistido a una clase de herbología.
● Desde segundo año, y hasta el curso anterior, fue cazador de Slytherin.
● Nació en la fría ciudad de Helsinki, capital de Finlandia, pero actualmente reside con su padre, su madrastra y la hija de esta, en Estrasburgo, Francia.
● En sus planes a corto plazo cabe destacar una sola palabra: Mortífago.
● Detesta a los muggles, pero esto no ha impedido que se haya divertido alguna que otra noche a costa de chicas carentes de magia.

● Es metamorfomago. Descubrió dicha habilidad a los seis años.

Thread: " Expulsada".

{ Primer Miércoles de Septiembre | 16:49 h. |6ºC. }
Privado :: Jeanne Basquiat.



Increíble, asquerosa pero jodidamente increíble. La habían expulsado de Pociones y todo por culpa de ese maldito Slytherin, ¿quién se creía que era para decirle que no pintaba nada en Hogwarts? Ni que fuese un delito ser mestizo entre esas cuatro paredes. Por Merlín. Incluso dudaba de su sangre fuese completamente pura. En fin, por más que lo había evitado y por más que había tratado de hacer oídos sordos ante las palabras de ese joven, no pudo evitar responderle tras varios minutos. ¿Quién carajo se creía que era? ¿Salazar Slytherin? ¿Acaso Lord Voldemort? Por favor, esas gilipolleces habían quedado en el pasado, pero claro, eran gilipolleces, y siempre tenía que haber cuatro gilipollas que siguiesen creyendo en ellas. Patético, sencillamente patético que aún existiesen magos y brujas que siguiesen esos ideales. Tras coger sus materiales y guardarlos en su mochila, respiró para así tratar de tranquilizarse, aunque eso fuese realmente difícil. Miró por última vez al profesor, que había comenzado de nuevo a seguir con la clase, y abandonó la mazmorra, cerrando la vieja puerta tras ella.

Al menos había tenido la oportunidad de decirle todo lo que quería, sin importarle quién estuviese presenciando la escena, si, al menos había quedado a gusto consigo misma y eso era lo que ahora mismo le importaba. Ya que la habían expulsado –por primera vez- de una clase, que al menos hubiesen tenido motivos. Miró hacia atrás por un momento al sentir como la puerta se abría y cerraba de nuevo. Volvió a mirar al frente sin dejar de avanzar a través del frío pasillo. No tenía absolutamente nada que decirle, ya se lo había dicho minutos atrás, no pensaba repetir palabras que, aunque le jodiese, no le afectaban en lo más mínimo. Así pues, mientras que el slytherin seguramente regresó a su sala común, la rubia se dirigió directamente a la primera planta, no tenía ni idea que hacer, pues esa era su última clase, pero aún quedaba bastante para la hora de la comida, por lo que era una tontería ir ya al gran comedor. Maldito slytherin.

Sin pensárselo mucho abandonó el castillo para dar una vuelta por los jardines, quizás así se despejase un poco y se olvidase de lo vivido durante la clase. No fue a la sala común para dejar su mochila y así no tener que cargar con ella, tampoco es que le molestase en exceso, apenas llevaba un par de libros, un par de pergaminos y una pluma. Se alejó lo más que pudo del castillo hasta encontrar un árbol, esa noche no había llovido, por lo que podría sentarse recostada sobre él sin después tener que levantarse con la falda mojada. Finalmente, sacó el libro de defensa contra las artes oscuras y se sentó apoyando su espalda en el árbol. Podría aprovechar para practicar lo aprendido ese día.

Thread: "Por Merlín(?)"

{ Tercer Viernes de Septiembre | 16:59h. | Suaves Vientos & Posibilidad de Ligeras Lluvias }
Privado ;; Lillian Potter


Al menos, ya era viernes. Pensó la Ravenclaw al ver la increíble cantidad de tareas que ese mismo día les habían mandado, como si no fuesen ya suficientes todas las que había pendientes. Cogió los libros necesarios, además de varios pergaminos y plumas, y salió de su habitación camino de la sala común. Apenas había un par de alumnos de segundo año, así que no correría el riesgo de ser molestada por nadie. Posó todos los materiales que había sobre una de las múltiples mesas que había repartidas por la sala común y se acomodó en su silla correspondiente. Seguramente la biblioteca era el mejor lugar para esto, pero cuando esta estaba medianamente llena no había mejor lugar que la sala en la que la rubia se encontraba, siempre que esta estuviese más o menos vacía o, si era posible, con todos los presentes realizando también sus tareas o estudiando y, por ende, en silencio. No tenía ni las más mínimas ganas de hacer ningún tipo de tarea, ni tan siquiera de Defensa contra las artes oscuras, su materia favorita. El cansancio, ya habitual en su día a día, no hacía más que disminuir su concentración en las clases y, por ende, no le resultaba tan sencillo como antes dar solución a los múltiples problemas que representaban los diferentes ejercicios y trabajos. Suspiró, debería comenzar ya o no lo haría nunca, mas parecía que ese día la suerte no estaba de su lado. En el mismo instante en el que iba a empezar a escribir la respuesta a la primera tarea, algo, o alguien, la arañó en el tobillo.

Ciertamente resignada ante dicha distracción, bajó la mirada hacia su tobillo. -¡Nisha!- Exclamó al verla bajo la mesa. Juraría haber cerrado la puerta de la habitación, justamente para que no se escapase. Seguramente la habría seguido y, debido a su minúsculo tamaño, ni se había dado cuenta de ello. Se agachó lo suficiente como para cogerla y la acomodó sobre sus propias rodillas. Sonrió al notar como ronroneaba y trataba de medio esconderse en la túnica. La acarició por última vez antes de volver a ponerse con las tareas. Mas no pasó mucho tiempo hasta que fue molestada de nuevo. Varios alumnos de su mismo curso entraron en la sala común haciendo el suficiente ruido como para que Nisha saltase de entre sus rodillas y saliese corriendo. Por desgracia, no habían cerrado la puerta, y la gata no dudó en salir por ella. Raika se levantó todo lo deprisa que pudo y, dejando todas sus cosas allí mismo, salió de la sala no sin antes dar un codazo a uno de los alumnos que habían entrado y que se encontraba más cerca de la puerta. - Para otra vez cierra la puerta, imbécil.- Vale, ya habían conseguido enfadarla. Por suerte, logró verla antes de que comenzase a bajar las escaleras. La siguió de forma que no comenzase a correr, pues de esa forma si que no la encontraría y era demasiado pequeña como para andar sola por el castillo. Una vez en la planta inferior, entró en el aula en el cual había la había visto entrar, una vez dentro, cerró la puerta para que así no tuviese una nueva oportunidad de salir corriendo. Con calma se acercó a ella y la cogió entre sus brazos. – No me hagas pasar otra vez por esto, Nisha. – Dijo aun sabiendo que no entendería absolutamente nada de lo que estaba diciendo. Se sentó en el suelo utilizando la pared como respaldo, dobló sus rodillas hacia arriba y dejó que Nisha se tumbase en el espacio que había dejado, cubriéndola después con su propia túnica. Adoraba a esa gata.

Es ahora, o nunca. Thread (6)

13) Fred

Aún recordaba cuando uno de sus amigos le soltó como un balde de agua fría que era bastante obvio que algo le pasaba algo con una chica. En esas épocas, apenas comenzaba a mirarla de otro modo, incluso aunque ya era ciertamente intenso lo que sentía. Como siempre decía o pensaba, no sabría decir con exactitud cuál fue el momento preciso o exacto en el que pasó de ver a Raika como una amiga más, a volverse la dueña de sus pensamientos. Asumía que había sido algo más bien paulatino, un sentimiento que fue creciendo con lentitud, de tal modo que ni él pudo haberse dado cuenta que le gustaba hasta que rozar sus manos se volvió un silencioso placer. A veces se acordaba de cuando estar junto a ella era normal, cuando todavía lo único que sentía era probablemente una pequeña atracción que justificaba con simpleza. Después de todo, ella era atractiva, hermosa de hecho, y pasaban mucho tiempo juntos. Más esa justificación se volvió rápidamente muy débil. Sinceramente, reconocer lo que le pasaba con ella le había traído muchos dolores de cabeza. Le era gracioso recordar la manera en la que analizaba todo al principio, tratando de encontrar el por qué de sentirse así. Su preocupación principal, y la que todavía lo atormentaba, era la pérdida de su amistad. Y quizá esa fue la razón de sus jaquecas. Aún así, ahora Fred era más liberal. No era tan analítico, leer un libro ya no le bastaba, sino que quería vivir la experiencia. Con Raika le pasaba lo mismo. A lo largo de los últimos meses, la idea de finalmente decirle la verdad había sido más que tentadora, había pasado a ser una posibilidad. Pero se echaba para atrás en el último minuto. La escuchó hablar, y acompañó su risa con la suya. Acosarla no estaría muy lejos de lo que ya hacía en verdad. Compartían tanto tiempo juntos, que ni siquiera él mismo se daría cuenta de que la estaría persiguiendo a todos lados. – Una vez más, debo admitir que tienes razón. – Sonrió divertido, mientras ladeaba levemente el rostro. – Pero tranquila, incluso aunque no te des cuenta, no te acosaré.

Lamento destruir tu egocentrismo, Rai, pero no es la fiebre lo que me hace delirar. Adjudico las incoherencias a mi personalidad. – Sonrió burlón, para pasarse una mano por su cabello y despeinarlo por inercia. Era tan fácil ser solo un amigo para ella, que a veces se reprendía así mismo por sentir lo que sentía. Después de todo, el que estaba poniendo en riesgo momentos como el de aquel instante, era solamente él. El estar tan próximo a ella ahora, el haber tomado la iniciativa él, parecía tan correcto. Sus labios lograron moverse apenas unos segundos sobre los de ella, cuando la blonda volvió a separar el contacto. Sintió sus manos en su cuello, pero trató de alejar su rostro del del suyo, confundido. Alzó sus ojos hacia ella, tragando saliva, sin saber si quería escuchar lo que ella podría decirle. ¿Qué eran amigos y aquello había sido un error? Sin embargo al escucharla, no supo qué decir. Él había sido el que la había besado ahora, ¿Cómo podía incluso pensar que él no quería hacer nada de eso? Sintió entonces el calor de su mejilla debajo de sus dedos, y tras desviar por unos segundos su mirada hacia esta, notó como tomaba un color carmín. – Raika.. – Volvió a repetir su nombre, frunciendo levemente su ceño, intentando encontrar las palabras adecuadas, juntarlas y formar una oración coherente. – No es que quiera gastar tu nombre ni nada.. – Adhirió, siendo consciente de la cantidad de veces que la había llamado por su nombre ya. Sonrió débilmente unos segundos, nervioso. Aquel era un momento decisivo, decirle la verdad. Es ahora, o nunca, pensó. – Yo.. Yo quiero esto. Lo he querido por mucho tiempo.. – Susurró lo último, algo avergonzado, mientras dejaba caer su mirada unos segundos antes de volver a mirarla, con cierta decisión en el brillo de la misma. – La que no tiene que hacer esto si no quiere, eres tú. No.. Nunca quise que te sintieras obligada a nada, ni que entre nosotros nada cambiara solo porque yo.. – Se detuvo antes de seguir hablando. Supuso que el resto ya era bastante obvio, y estaba demasiado inquieto mentalmente como para decirlo en voz alta.







14) Raika

Presente, pasado y futuro. No dudaba que debía vivir el presente y más cuando este se amoldaba perfectamente a lo que ella más deseaba en ese momento. Pero también era consciente de que este siempre se veía afectado tanto por el pasado como por el futuro. Los errores vividos, a pesar de servir para no volver a cometerlos, eran, en cierto modo, un freno que trataba de no volver a caer dos veces con la misma piedra. Sin duda, su piedra particular había sido Mathias Walden. No es que lo considerase un error, había sucedido y punto. Le había querido, si, pero no tanto como imaginaba, es más, ahora que lo veía desde un punto de vista medianamente objetivo y tras haber dejado que el tiempo hiciese su trabajo, se daba cuenta que lo que había sentido hacia el slytherin había sido poco más que una amistad, sumándole a esta la atracción que había experimentado hacia el castaño. Era ahora también cuando se daba cuenta de que el verdadero motivo por el cual le había dejado no era su gran egocentrismo, su amor hacia sí mismo o los celos que podía llegar a mostrar. Fred había tenido su parte de culpa también, nunca antes había reparado en ello, al menos no conscientemente. Ahora, estando a su lado, recordaba la ira que recorría su cuerpo cada vez que cualquier chica se acercaba a él, aunque tan solo quisiese pedirle una pluma o un libro. También esa facilidad con la que su mente comenzaba a encontrar defectos en cada una de ellas. Como si ella fuese perfecta. Rio para si misma al recordar esto, le parecía todo tan absurdo, patético e infantil que solo el hecho de pensar que realmente todo había sucedido, le avergonzaba de sobremanera. Al menos, había superado eso, ¿o no? No, definitivamente no, a pesar de tener diecisiete años y ser, supuestamente, una joven madura e inteligente, no podía evitar sentir cierto recelo hacía todas esas chicas, a pesar de no tener ningún derecho para hacerlo. Al fin y al cabo, era la vida de Fred, no la suya. Tampoco tenía motivos para sentirse así, el Ravenclaw era su amigo, nada más. Despertó de su trance cuando Frederick habló de nuevo, instintivamente sonrió al escucharle. – Y yo voy a acabar creyendo todo lo que digo si sigues dándomela.- respondió riendo. Obviamente eso no sucedería pues si había algún calificativo que no encajase para nada con la rubia, ese era egocéntrica, o tal vez creída, de todas formas, ni sigue ni seguirá ninguno de esos patrones.

-Mi egocentrismo está bien cuidado, pocas palabras pueden dañarlo así como así.- respondió irónicamente pero sin dejar de reír. No podía ni tan siquiera imaginarse a sí misma bajo esa característica. Para nada, incluso era quizás demasiado modesta en ocasiones. No le agradaba el hecho de jactarse por méritos que no siempre tenían porque ser propios, algo que para otros era tan fácil como respirar o caminar. Simplemente, no se sentiría cómoda actuando así. Los siguientes segundos fueron ciertamente confusos para ella, pues desconocía por completo lo que podía o no pasar a partir de ese momento, y el no saber no era una sensación la cual quisiese experimentar y mucho menos en una situación como la actual. Aún así no podía apartar su mirada de Fred, de la misma forma que no pudo evitar morderse el labio cuando este pronunció de nuevo su nombre. Estaba nerviosa, demasiado nerviosa como para poder pensar con claridad. Tratando de pensar con objetividad, vio todo aquello como una partida de ajedrez, una partida de ajedrez en la que había dejado expuesta a la reina, sin motivos aparentes, pero con la sensación de poder ganar esa partida. Ridículo, lo viese de la forma que lo viese, no podía no sentir ganas de patearse a sí misma. Sonrió cuando comentó que no quería gastar su nombre, pero las palabras no llegaban a sus labios, ni tan siquiera creía que sus cuerdas vocales fuesen capaces de decir hola en ese preciso momento. Aunque puede que tampoco hubiese encontrado palabras adecuadas o, como mínimo, coherentes. Quizás eso de ser rey de tu silencio es mejor que ser preso de tus palabras sea cierto, pero en ese momento, no lo veía así, prefería hablar, decir lo que sentía, si quería hacerlo, ese era el momento y no quería desaprovecharlo, no quería arrepentirse más tarde de haberse callado. Escuchó cada palabra del castaño más no dijo nada, no aún. Sonrió, deseando decirle demasiadas cosas, tantas que ni siquiera ella era capaz de asimilarlas en ese momento, así pues, simplemente acercó de nuevo su rostro al suyo y le besó. Mas fue un beso corto, quería responderle, y sabía que de no hacerlo en ese momento acabaría por olvidarlo o dejarlo pasar y no quería que eso sucediese. Por ello, nuevamente se apartó. –Yo… yo también quiero esto y… lo llevo queriendo desde hace tiempo aunque tardase en darme cuenta de ello.- Respondió posando su mano derecha sobre la que Frederick tenía libre.

Matthew, Göran, Fred & Raika. *-*

Goran: fino7
Matthew: -_´k2
Goran: Aburrido deox
Matthew: -zape(?
Goran: Oye, tú -_'
Matthew: -_´
Goran: EEH!*
Matthew: -avada-(? JAJA
Goran: Cobarde muajaja
Matthew: deox
Goran: mimito
Matthew: Mete tu mano en otro sitio, Goran -_´
Goran: *Mete mano a Fred*
Fred: '-'
Rai: OHH
Goran: EEH!*
Fred: o-o(?
Rai: F-Fred T0Tbang
Goran: No me mires así e-e
Fred: R-Rai '-'Bang No te miro de ningún modo p1
Rai: snifsnifbang
Goran: Si que lo haces fino1
Fred: OOH -se va con Raika- OOH Consíguete un árbol, Goran -_´ (?
Rai: *abraza a Fred* T0T
Goran: Tú eres mi árbol, fiera e-e
Fred: -la abraza y se la lleva- Vete a recoger margaritas, Goran deox
Rai: -Mira mal a Goran- posno!
Goran: Siempre y cuando tú seas una fino1
Fred: Juro que haré que mi varita sea parte de tu cuerpo en cualquier momento deox
Goran: Si, y además duermes conmigo cada noche, no te flipes Woodward -_' *bipolar(?)**
Fred: Yo no flipo, tú eres el de las margaritas, pequeña Blancanieves mimito
Goran: Y tú un enanito -_'
Fred: Ya, ya. No quiero que sobre-utilices tu cerebro para formar respuestas taaan irónicas mimito
Goran: Habló RoWena en persona -_'
Fred: Conozco mis límites, margarita no_
Goran: Claro mimito
Fred: Ve a juntar flores y observar unicornios saltar de arcoiris en arcoiris mimito
Rai: F-Fred OOH
Goran: Ya te dije, si tu fueses una flor, iría e-e
Fred: R-Rai OOH E-Es él el que jode con su retraso mental p1
Rai: P-Pero no te rebajes a él OOH
Goran: Retrasado tú, aguilitadeox *Se lleva a Raika* Ves, ni te enteras deox
Fred: N-No OOH *vuelve a tomar a Raika* Tócala de nuevo y te arrepentirás -_´
Rai: '-'
Goran: *Toca* -_'
Fred: -suspira- Raika, nos vamos o termino metiéndole la varita por cualquiera de sus orificios u_ú
Rai; Mejor*---* *Lo arrastra fuera de allí* lila.
Goran: Mejor omito la respuesta -_^
Fred: Si u_u -se va no sin antes p1(? a Goran-
Rai: Bienwee
Goran: Si, si, ya me mirarás de otra forma e-e
Fred: Si wee -yoga-(?
Rai: -Le abraza- mimito
Fred: -devuelve- u__ú
Rai: No te preocupes mimito
Fred: No lo hago uUEe
Rai: E-Entonces que te pasa T0T?
Fred: N-Nada OOH -la abraza-
Rai: B-Bueno*---*
Fred: *-* -se la lleva- LALA*
Rai: *---* -Se deja llevar- wee